Inmunonutrición Covid-19

Nuestro compañero Francisco Javier  Martínez Noguera, nutricionista, nos envía un #nutriconsejoHFC

Fuente: International Society for Immunonutrition (ISIN)

La falta de inmunidad adquirida en poblaciones de todo el mundo a COVID-19, la ausencia de vacuna, la incertidumbre sobre la verdadera tasa de infección dentro de los países y los ancianos que son un grupo vulnerable (en particular los que se encuentran en hogares de cuidado e instituciones similares), generan un problema sanitario, ya que ciertos grupos poblacionales tienen su sistema inmune debilitado. Por consiguiente, en este momento se considera apropiado el asesoramiento nutricional que pueda mejorar nuestro sistema inmune o evitar un efecto negativo sobre este debido a la cuarentena, que seguro modificará nuestras pautas alimentarias y de actividad física.

Existen estudios en animales y humanos de que la nutrición, en concreto muchos de sus componentes como antioxidante, minerales, vitaminas, etc., de forma aislada o en conjunto, ayudan al sistema inmunológico a funcionar correctamente.

El asesoramiento general consiste en llevar una dieta variada y bien equilibrada, rica en frutas y verduras (para aumentar la ingesta de antioxidantes y otros compuestos con actividad beneficiosa para la salud), para apoyar la función inmune. El consejo específico en relación con los ancianos es aumentar la ingesta de vitamina E (134 mg-800mg/día), zinc (30 mg – 220 mg/día), vitamina C (200mg- 2 g/día) y particularmente para aquellas personas con un bajo nivel de vitamina D en suero, vitamina D (10 µ – 100 µ/día). Se ha demostrado que estos nutrientes mejoran la inmunidad de las células T y B (anticuerpos) en estudios humanos, incluso en personas mayores.

Hay que decir, que no existe evidencia específica de que estas medidas nutricionales puedan ayudar a protegerse contra, o incluso disminuir los efectos de la infección por COVID-19. Sin embargo, tiene sentido pragmático apoyar nutricionalmente tanto la salud normal como el sistema inmunológico (con dosis que probablemente no sean dañinas) antes, durante y después de la infección por COVID-19. Ya que, posiblemente una malnutrición pueda afectar de forma negativa a nuestro sistema inmune, aumentado la posibilidad de cualquier infección.

 

 

 

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